Iluminar una cocina en 5 pasos

Cada zona de la cocina tiene unas necesidades de luz específicas. Una iluminación correcta acentuará las características de tu cocina y proporcionará un espacio de luz brillante en el que trabajar.

La iluminación también se puede utilizar para influir y cambiar el estado de ánimo y el ambiente de una habitación o crear un efecto dramático cuando se utiliza para el entretenimiento o para realizar las comidas diarias.

Debemos entender la luz como el primer elemento de diseño, sin ella no hay color, no hay formas y no hay textura.

Es por eso que no se debería dejar al azar. Planifica una iluminación a medida y acertarás por completo.

Luz general: que se vea todo y gaste poco.

También conocida como iluminación ambiental, la iluminación general irradia un nivel cómodo de brillo, y permite ver y caminar de forma segura.  Seamos realistas, la cocina es donde vamos a pasar mucho tiempo, tanto nosotros como nuestra familia, así que hemos de tomarnos el tiempo necesario para iluminarla bien, para que se convierta en un espacio acogedor y agradable.

Cómo iluminar la cocina

Por es preferible que sea blanca, uniforme, de bajo consumo y que no de calor. Los focos de techo empotrados (downlight) son una buena opción para hacer de nuestra cocina un lugar más atractivo.

El problema está en que manchan mucho el techo, ya que se necesita uno por cada 150-180 centímetros y la distancia se va reduciendo cuanto más alto es el techo. Obviamente, la iluminación también dejará más claros los desperfectos que tengamos en las muebles, suciedad, etc, así que es importante mantener la casa limpia y los muebles en buen estado, o bien optar por luces indirectas.

Office: una iluminación cálida y acogedora.

El office agradece una luz que sea cálida y confortable. Este tipo de iluminación es perfecto para suavizar las líneas en las caras de la gente y crear un ambiente cálido y acogedor. Por eso los leds son una buena opción a largo plazo, ya sea en focos empotrados o en lámparas suspendidas (evita los fluorescentes porque dan calor). Son la mejor opción ya que duran años, ahorran dinero y se adaptan fácilmente al diseño de tu proyecto. Para qué la luz no deslumbre, entre la pantalla y la mesa debe haber unos 80 centímetros. Y las pantallas de acero o cristal son las más resistentes y fáciles de limpiar.

Lo último, iluminarias de diseño e invisibles. 

Se llaman trimless y son de bajo consumo, como los downlight, pero totalmente empotrables y sin marco, así que no se ven, sólo dan luz. Por lo menos uno de ellos deberá estar centrado sobre la encimera, esto evitará las sombras en el espacio de trabajo.

Se realizan a medida y pueden adoptar cualquier forma, diseño o tamaño. Por ejemplo, una cocina de 10metros cuadrados puede iluminarse sólo con una luminaria de 120 centímetros de largo.

Luces puntuales para la encimera y los armarios.

Una iluminación directa agrega drama a la cocina creando interés visual en el punto iluminado. Se utilizan para acentuar cuadros, plantas de interior y otros objetos decorativos, o para resaltar cortinas o la textura de una pared.

Las luces LED son una buena opción para este tipo de luz y se pueden complementar con lámparas fluorescentes.

Para la zona de trabajo se recomienda una luz directa que no genere sombras, y con una temperatura de color que permita ver bien los alimentos.

Lo más habitual es instalar focos o linestras encastrados bajo los armarios o tiras de leds. Estos son muy pequeños y requieren una instalación muy sencilla.

Unas pequeñas tiras de leds que se activan al detectar movimiento son una opción muy práctica y discreta para iluminar el interior de cajones, armarios o incluso baldas.

Regular la luz de cada zona y su intensidad en función del color.

Piensa en la importancia de los colores en la cocina (techo, paredes, armarios, encimeras, muebles)  ahora utiliza la iluminación adecuada para destacarlos. Recuerda que las superficies más oscuras absorben más luz. Por ejemplo, una cocina totalmente blanca requiere un 40%-50% menos de luz que una cocina con paredes oscuras y armarios oscuros.

Un interruptor independiente para cada zona permite ahorrar energía y crear ambientes. Si lo eliges con regulador de intensidad (un 30% más caro), controlarás al máximo la cantidad de luz. 

También son muy prácticas las luces con sensor: regulan automáticamente la intensidad lumínica según la luz que entré por la ventana.